Barcelona es una ciudad diseñada con regla, pero vivida sin ella. Desde arriba, su geometría salta a la vista; para vivir su otra cara, tendrás que caminarla.
La manera más práctica de descubrir la ciudad. Esta es la función de la Barcelona Card, que te vayas con la tranquilidad de no haberte dejado ningún imprescindible. Entrada a museos, monumentos y atracciones de la ciudad, descuentos especiales y con opción de transporte público ilimitado.