Orígenes romanos
La primera Barcelona
La nuestra es una historia de más de 2.000 años. De cientos de miles de personas que han dejado su huella en esta ciudad, de infinitos pensamientos e ideas que la han definido y transformado; algunos de aquí, otros llegados de más allá, ahora todos nuestros. Roma no se construyó en un día, Barcelona tampoco. Los estilos arquitectónicos son su prueba más visible.
La primera Barcelona
En el año 15 a. C., los romanos fundaron una pequeña ciudad en lo alto de una colina, rodeada por una imponente muralla y 76 torres defensivas. Una ciudad inexpugnable, pero diminuta, que nunca fue concebida como capital de nada. El resto es historia.
El auge medieval
De ciudad provinciana a capital del Mediterráneo. En la Baja Edad Media, Barcelona, convertida en capital de Cataluña y de la Corona de Aragón, vive su primera edad de oro. Durante dos siglos domina el Mediterráneo occidental e impulsa una explosión cultural y artística que marcará la ciudad para siempre. De ello quedan grandes testimonios: Santa Maria del Mar, la Catedral o las Drassanes Reials.
Ecos de una evolución europea
Barcelona se enfrenta a sus propias tinieblas mientras el mundo evoluciona. Entre crisis, guerras y la pérdida de peso político, la ciudad atraviesa siglos convulsos. Renacimiento, Barroco y Neoclasicismo adquieren personalidad propia en una ciudad que no olvida su pasado y lucha por recuperar el lugar que le corresponde; como testimonian la fachada del Palau de la Generalitat, la basílica de la Mercè o la plaza Reial.
El esplendor de la época de Gaudí
Reimaginar un país. Convertir su cultura en algo moderno, grande y digno, a la altura de las grandes potencias europeas. Estas eran las bases del modernismo catalán, un movimiento transversal de país que destacó especialmente en la arquitectura, con figuras internacionales como Antoni Gaudí o Domènech i Montaner. Un movimiento que volvió a poner la ciudad en el mapa y la proyectó como la capital que hoy conocemos.
La revolución funcional
Una ciudad más habitable, digna y justa. En la Barcelona del GATCPAC —el grupo de vanguardia que impulsó el racionalismo en Cataluña— se propuso un pensamiento arquitectónico revolucionario. Lo cuestionaron todo. Y se impusieron, cambiando el mundo, la manera de construir de los siguientes cien años y el propio concepto de hacer ciudad.
Impulso olímpico y desafíos del futuro
Hoy seguimos haciendo lo que mejor sabemos hacer: reinventarnos. Sin perder las raíces, reconociéndonos a nosotros mismos, pero mirando hacia delante. El impulso de los Juegos Olímpicos redefinió la ciudad y es el punto de partida de la Barcelona contemporánea: ambiciosa y consciente de su potencial. Una capital global, plenamente consciente del reto que plantea la crisis climática, más verde y comprometida con la calidad de vida de sus habitantes.
Together with textile and furniture they created a building that represented a new, radical modernism.
El Palacio Baró de Quadras es por un lado un palacio neogótico, y por el otro, un edificio de pisos modernista. Y es que estamos ante un edificio imaginativo, con una decoración ecléctica y refinada, que cambia según la fachada que se contempla.
¡Descubre uno de los tesoros más emblemáticos de Barcelona! El Palau de la Música Catalana es una obra maestra del modernismo y una de las salas de conciertos más destacadas del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ubicado en el pintoresco barrio de La Ribera, este auditorio combina escultura, mosaicos, vitraux y forja, ofreciendo una experiencia cultural única. Diseñado por el arquitecto Domènech i Montaner, el Palau fue concebido como sede del Orfeón Catalán y es un símbolo del patrimonio arquitectónico y musical de la ciudad. Adentrarte en este edificio no solo te permitirá disfrutar de su espectacular arquitectura, sino también conocer la historia de la sociedad catalana del 1900. No pierdas la oportunidad de visitar este referente cultural y artístico de Barcelona.
Sumérgete en el mundo de los piratas a través de esta visita inmersiva, donde conocerás la historia de esta fortaleza de defensa.
Descubre de la mano de The Touring Pandas unos de los barrios con más historia de Barcelona, el Barrio Gótico; en uno de los mejores momentos del día, al atardecer.
El paquete de visita Sagrada Familia y Park Güell ofrece la oportunidad de visitar en un mismo día, de manera programada y en idiomas, dos de las obras más conocidas del arquitecto Antoni Gaudí. Puedes escoger empezar la visita en el Park Güell y seguir con la Sagrada Família o viceversa, ¡tú decides!.
Desde 1876, los maestros cerveceros de Estrella Damm han cuidado al máximo la elaboración de la cerveza mediterránea, hecha con ingredientes 100% naturales: malta de cebada, arroz y lúpulo.
Si quieres disfrutar de vistas panorámicas de Barcelona mientras realizas tu visita cómodamente sentado, ¡esta es tu mejor opción! El Barcelona City Tour – Hop On Hop Off te permite subir y bajar tantas veces como quieras durante 24 o 48 horas con un único billete, accediendo a los principales puntos de interés turístico de la ciudad.
Situado al inicio de La Rambla, frente al mar y junto al Port Vell, el Monumento a Cristóbal Colón es uno de los símbolos más reconocibles de Barcelona. Construido para la Exposición Universal de 1888, este icónico mirador permite ascender por el interior de la columna hasta un punto panorámico a 60 metros de altura. Desde lo alto del Mirador de Colón disfrutarás de una vista de 360º que abarca el puerto, Montjuïc, el Barrio Gótico, el mar Mediterráneo y el skyline urbano. Una experiencia breve, céntrica y perfecta para completar cualquier paseo por La Rambla.
Descubre la primera obra maestra de Antoni Gaudí, un edificio que marcó el inicio de una nueva manera de entender la arquitectura. Ubicada en la Vila de Gràcia, esta casa museo fue el inicio de una nueva forma de entender la arquitectura: libre, colorista y profundamente inspirada en la naturaleza. Desde 2005, la Casa Vicens está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construida entre 1883 y 1885 como casa de veraneo, Casa Vicens es una de las joyas más sorprendentes del modernismo catalán. Su estilo fusiona influencias orientales y mudéjares con una fuerte presencia de elementos naturales, creando una obra única donde destacan la cerámica, la forja, el color y la ornamentación minuciosa que anuncian el lenguaje artístico que definirá toda la obra futura de Gaudí.