El Carnaval de Sitges se celebra cada invierno en este encantador pueblo costero, a pocos kilómetros de Barcelona, con diversión y extravagancia. Durante siete días, el bullicio se adueña del paseo marítimo, del casco antiguo y de cada plaza. Carrozas iluminadas, disfraces imposibles y música a todo volumen forman parte de un espectáculo callejero que no entiende de límites ni de pudor. Sitges se convierte en una fantasía colectiva donde todo se mezcla: ironía, belleza, fiesta y tradición. Aquí el carnaval no es solo una cita: es una manera de existir durante una semana.

This is… bueno saberlo

Es una fiesta internacionalmente conocida, con raíces populares y una fuerte conexión con la comunidad LGBTQIA+, donde todas las identidades encuentran su espacio.
El entierro de la sardina, el miércoles, despide la fiesta entre humo, sátira y teatralidad mediterránea.
Las rúas más esperadas son la “Rua de la Disbauxa” (domingo) y la “Rua de l’Extermini” (martes), auténticos desfiles nocturnos de ritmo.
Consejo local: en Sitges, lo discreto no se ve. Cuanto más atrevido y surrealista, mejor.