La Diada de Sant Fèlix es el alma viva de Vilafranca del Penedès cada agosto, cuando la ciudad celebra su fiesta mayor con un estallido de tradición, música y emoción colectiva. El 30 de agosto, las calles se llenan de castells que rozan el cielo, de procesiones solemnes con la reliquia del santo y de plazas que vibran al ritmo de grallas, aplausos y danzas. Todo fluye con una intensidad serena que conmueve. Más que un evento, es una vivencia compartida que expresa la identidad catalana con orgullo, equilibrio y belleza. Una cita imprescindible para sentir la cultura popular en su máxima expresión.

This is… bueno saberlo

Con orígenes documentados en 1776, la fiesta mayor de Vilafranca del Penedès está reconocida como Fiesta Patrimonial de Interés Nacional.

Si buscas el momento más espectacular, acércate por la mañana a la plaza de la Vila. Es entonces cuando las colles castelleres levantan sus mejores construcciones humanas.

En los días clave de la fiesta, las calles del centro se llenan de puestos de artesanía, productos locales y hechos a mano.