Cada año, el encendido de las luces de Navidad marca el inicio de la temporada festiva en un rincón diferente de Barcelona. Al caer la tarde, la ciudad se transforma en un espectáculo único, con danza, coros y actuaciones en vivo que acompañan el resplandor de las luces. Lugares icónicos como el paseo de Gràcia y la calle de Aragó se visten de miles de destellos, creando una atmósfera mágica. El encendido es solo un acto visual que une a barceloneses y visitantes en el espíritu navideño.