Las fiestas de Santa Eulàlia son la fiesta mayor del invierno barcelonés y un homenaje a su copatrona. Durante un fin de semana, el barrio Gòtic se llena de castells, correfocs y gegants que reavivan el pulso más antiguo de la ciudad. Las plazas y calles del centro histórico se convierten en un escenario efervescente, donde la cultura popular celebra la identidad de Barcelona con fuego, danza y comunidad. Una cita para ver cómo la ciudad se reencuentra consigo misma desde la emoción y la memoria.