Las aceras laterales del paseo de Gràcia son muy amplias.
Aunque están parcialmente ocupadas por numerosas terrazas y una gran afluencia de peatones, la circulación en silla de ruedas es fácil y cómoda.
Los pasos de peatones en los cruces de calles son completamente accesibles, como sucede en gran parte de la ciudad.
Las tres estaciones de Metro que se encuentran al principio, en el centro y al final del paseo (Plaça Catalunya, Passeig de Gràcia y Diagonal, respectivamente) son accesibles.