La revetlla de Sant Joan se celebra cada 23 de junio en Barcelona y en toda Cataluña para dar la bienvenida al verano. Cada uno la vive a su manera: cenas con familia o amistades, música de fondo, hogueras y fuegos artificiales. Pero son las plazas y calles las que realmente encienden la fiesta con la llegada de la Llama del Canigó, que prende las hogueras de los barrios y da paso a verbenas populares con ritmo, colores y tradición hasta la madrugada. Una noche breve, pero tan intensa que aún resuena en la piel al amanecer.

This is… bueno saberlo

No hay una única fiesta en Barcelona: cada barrio celebra su propia hoguera y verbena.
El dulce más típico es la coca de Sant Joan, que hoy se presenta en muchas versiones: con fruta, piñones, chicharrones o rellena de crema o nata.
Saltar la hoguera no es solo un reto para valientes: antes se creía que purificaba el alma y traía buena suerte.