La Casa Amatller es una joya del modernismo catalán de inspiración gótica situada en el paseo de Gràcia. Obra de Josep Puig i Cadafalch, uno de los grandes nombres de la época dorada del modernismo, fue el encargo del chocolatero Antoni Amatller, coincidiendo con la expansión del Eixample. Su fachada escalonada, de aire flamenco, destaca por la geometría audaz y la cerámica ornamental. En el interior, vitrales, cerámicas y motivos catalanes, como Sant Jordi venciendo al dragón, revelan un universo simbólico donde el linaje familiar y el oficio chocolatero dialogan con la imaginación modernista.

This is… bueno saberlo

Además de chocolatero, Amatller fue un pionero apasionado de la fotografía. Su hija transformó la casa familiar en el Instituto Amatller de Arte Hispánico, hoy una referencia internacional. Parte del extenso archivo fotográfico puede visitarse en la planta baja.
Detente en vitrales y mosaicos: aquí nada es decorativo por azar. Entre formas y colores se esconden guiños sutiles y deliciosos a la industria chocolatera que hizo posible la casa. La fachada, inspirada en viviendas flamencas, rompió moldes.
Pregunta sin reparos por la cata de chocolates. No es solo una degustación: es un viaje sensorial por la historia dulce de Barcelona.
Aunque a menudo vive a la sombra de su vecina más famosa, la Casa Amatller mantiene vivo su espíritu innovador con exposiciones temporales y una programación cultural constante.