El Castell dels Tres Dragons es un edificio modernista que acoge una de las sedes del Museo de Ciencias Naturales en el parque de la Ciutadella. Diseñado por Lluís Domènech i Montaner como restaurante principal de la Exposición Universal de Barcelona de 1888, hoy es un espacio dedicado a la ciencia. Su silueta, con torres, ladrillo visto y cerámica, parece salida de una novela fantástica. El arquitecto apostó por unir lo funcional con lo bello. Un castillo con carácter y simbolismo, que ha resistido el paso del tiempo sin perder su encanto.

This is… bueno saberlo

Domènech i Montaner abandonó el proyecto antes de su finalización debido a discrepancias durante las obras. Otro arquitecto lo concluyó a contrarreloj, una vez inaugurada ya la Exposición.
Fíjate en sus detalles ornamentales: los dragones no solo dan nombre al edificio, sino que vigilan simbólicamente la entrada al parque, como si fueran los guardianes de la ciudad.
El interior del centro no es visitable, excepto la consulta científica de geología. Aun así, merece la pena rodear su silueta entre árboles, especialmente al atardecer.