Frente al Palau de la Música se alza la Casa de la Seda, una elegante sede gremial del siglo XVIII. Por fuera, destaca la fachada esgrafiada y la figura de Nuestra Señora de los Ángeles, situada en el balcón de la esquina. En su interior, sorprenden las paredes revestidas de seda, la madera tallada, los frescos, los documentos históricos y otros detalles que evocan su pasado vinculado al arte de la seda. Pasear por sus salas es adentrarse en una Barcelona serena y refinada, donde la seda era sinónimo de prestigio y artesanía.

This is… bueno saberlo

Hoy, la Casa de la Seda es un espacio singular para eventos culturales y recepciones, además de ser la sede del Col·legi de l’Art Major de la Seda.
El espacio abre sus puertas todos los sábados con visitas guiadas: una ocasión única para descubrir, sin prisas ni filtros, uno de los interiores más sorprendentes del patrimonio barcelonés.