El Casino de Barcelona es el único casino de la ciudad, situado a dos pasos del mar, junto al Port Olímpic. Su bullicio nocturno, las luces suaves y el murmullo de las mesas crean un ambiente magnético, incluso para quien no viene a jugar. La oferta va mucho más allá del azar: cenas temáticas, conciertos, espacios de baile y una cocina sorprendente lo convierten en un lugar distinto que invita a dejarse llevar por la curiosidad.

This is… bueno saberlo

Hoy el Casino se reivindica como espacio cultural, acogiendo desde festivales de jazz hasta cenas temáticas. Algunas noches, los ritmos suenan más fuerte que las propias fichas.
En verano, su terraza se convierte en un rincón inesperado para alargar la noche frente al Mediterráneo.