El Jardín Botánico de Barcelona no presenta barreras arquitectónicas y se puede recorrer entero en silla de ruedas.
No obstante, el acceso a la colección de Bonsai presenta alguna dificultad ya que el camino es de tierra arenosa (sauló).
En caso necesario, puede solicitar ayuda al personal de atención al público.
Dispone de plazas de aparcamiento reservadas, correctamente señalizadas.
El acceso general al recinto es una rampa muy ancha que tiene un 10% de pendiente.
Se aconseja realizar la visita con una persona acompañante, ya que en algunos tramos hay pendientes pronunciadas.
El itinerario es un largo recorrido en zigzag.
Los senderos a veces se combinan con escaleras, por lo que se recomienda utilizar los caminos más anchos, libres de barreras.
En el edificio principal, hay dos cabinas de baño correctamente adaptadas.