El parque del Laberinto es un jardín histórico donde perderse forma parte del plan. Inspirado en el mito de Teseo, su laberinto de cipreses dibuja caminos geométricos que conducen a esculturas, templetes y rincones silenciosos. Entre trazados neoclásicos y atmósferas románticas, el paseo se vuelve pausado, casi coreografiado. Aquí no se viene con prisa: se viene a caminar sin rumbo y dejar que el jardín marque el ritmo.

This is… bueno saberlo

La entrada es generalmente de pago, pero se ofrece acceso gratuito los miércoles y domingos.
Fue una finca propiedad de la familia Desvalls hasta que se abrió al público en 1971, conservando aún hoy su y su trazado original.