La plaza Reial es un espacio porticado de estilo neoclásico construido en el siglo XIX. Bajo sus galerías de arcos y entre palmeras alineadas, la vida se organiza con naturalidad: café al mediodía, sobremesa al sol y copas cuando cae la noche. Restaurantes y terrazas convierten la plaza en un salón al aire libre que cambia de ritmo sin perder armonía. Las farolas diseñadas por Antoni Gaudí recuerdan que aquí incluso la iluminación fue pensada para dejar huella.

This is… bueno saberlo

Las farolas modernistas de la plaza Reial no son simples luminarias: Gaudí las diseñó en su juventud, y aún lucen dragones y cascos de Mercurio.
No dejes que el entorno elegante te engañe: durante el siglo XX fue refugio de bohemia y escenario de algunos de los primeros clubes de jazz de la ciudad.
Los domingos, la plaza cambia de ritmo y acoge un mercado de coleccionismo y moneda.