La Colònia Güell nació a finales del siglo XIX como una comunidad autosuficiente vinculada a la fábrica textil impulsada por Eusebi Güell. A su alrededor se organizaron viviendas obreras, equipamientos y espacios verdes que dieron forma a un conjunto industrial y social. Su gran tesoro es la Cripta de Gaudí, un laboratorio arquitectónico donde el genio experimentó con las columnas inclinadas y soluciones estructurales que más tarde culminarían en la Sagrada Família. Pasear por la colonia permite descubrir uno de los ejemplos de urbanismo industrial y social de Cataluña.

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La fábrica textil (especializada en pana y terciopelo) fue el motor económico de la colonia hasta su cierre en 1973.
La Cripta de la Colònia Güell forma parte del conjunto de obras de Antoni Gaudí declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Al llegar, pide el mapa en el Centro de Interpretación para localizar edificios singulares como Ca l’Espinal o Ca l’Ordal.