Estas iglesias forman un conjunto monumental medieval en el parque de Vallparadís, un gran espacio verde de la ciudad de Terrassa. Tras sus muros de piedra, las iglesias de Sant Pere revelan elementos originarios del siglo VI: ábsides sobrios, frescos, capiteles y retablos que evocan la esencia de las primeras iglesias paleocristianas. El conjunto actúa como una bisagra histórica entre la herencia romana y el despertar del cristianismo en la península.