La calle de acceso al museo tiene pendiente y el pavimento es irregular, de adoquines antiguos.
La entrada principal no es accesible ya que tiene varios escalones. Existe, sin embargo, una entrada alternativa con rampas, que en algún tramo tiene una pendiente pronunciada.
Es posible el acceso a todas las plantas y espacios del monasterio con ayuda de una persona acompañante.
El centro del claustro es una zona ajardinada, con pasarelas o caminos de baldosa (antigua pero de superficie regular). Esta zona central se encuentra algo elevada respecto a las galerías del claustro, y se accede mediante un par de escalones. Uno de los accesos dispone de rampa para acceder al centro del claustro en silla de ruedas.
Todos los niveles del monasterio son accesibles con ascensor.
Se puede solicitar en la entrada el préstamo de una silla de ruedas.
En la planta baja, junto a la entrada, hay baños adaptados.