La playa de l’Home Mort queda fuera del recorrido habitual y es precisamente eso lo que la define. Un camino entre vegetación marca la llegada y separa el ritmo del exterior. Aquí, el espacio se abre sin filtros: arena, mar y una atmósfera donde la libertad se entiende sin explicaciones. El nudismo forma parte del entorno, integrado de forma natural. Históricamente ligada a la comunidad LGBTQIA+, se ha consolidado como uno de sus puntos de encuentro más reconocidos en la costa.

This is… bueno saberlo

Llegar forma parte del plan: el acceso es a pie, entre acantilados y bajo la vía del tren. No es inmediato, y ahí está parte de su carácter.
El chiringuito, las tumbonas y las sombrillas aparecen sin romper el ritmo del lugar. Lo justo para quedarse más tiempo.