Safari es una discoteca LGBTQIA+ donde el pop y la electrónica marcan el ritmo de una noche sin etiquetas. Reúne a más de 900 personas entre la pista principal, una sala alternativa (habitualmente dedicada al techno) y una programación que combina sesiones y shows en directo. Luces, barras y una energía constante construyen un ambiente desenfadado. El público, joven y diverso, comparte algo claro: venir a bailar, soltarse y conectar con lo que pasa en la pista.

This is… bueno saberlo

Organizan fiestas temáticas mensuales y sesiones fijas los sábados, donde el pop convive con éxitos del momento y música electrónica hasta bien entrada la madrugada.