La pastelería Mauri es un obrador artesanal y salón de té que combina herencia y precisión en cada elaboración. Su oferta reúne dulces clásicos, bombones y opciones saladas trabajadas con oficio y continuidad, reflejo de un saber hacer que se ha mantenido con el tiempo. Décadas después, el espacio mantiene una decoración de estilo clásico, con una atmósfera que invita a observar cada detalle. Un lugar para desayunos y meriendas que forma parte del ritmo cotidiano de la ciudad.

This is… bueno saberlo

Su oferta salada y elaboraciones propias, especialmente los bocadillos con pan de nueces, amplían la experiencia más allá del dulce.
El interior conserva elementos de finales del siglo XIX y principios del XX, como techos pintados y carpintería de madera de roble.