6.00 Decoración
7.30 Comida
30 Precio medio
Aunque ha pasado por varias manos, este bar de barrio lleva desde 1943 sirviendo cocina casera de toda la vida. Se mantiene la esencia a través de los espectaculares desayunos de tenedor, los guisos y la decoración anticuada con barriles y fotos en las paredes. Desde croquetas y ensaladilla hasta callos, fricandó o caracoles. Todo está bueno. Cocina popular a buen precio para la gente del barrio. Una combinación imbatible.