8 Decoración
7.5 Comida
50 Precio medio
Escondido en las callejuelas del Gótico, dentro del hotel Wittmore, este coqueto restaurante con chimenea y patio con jardín vertical es un oasis de calma en pleno centro. Alain Guiard firma una propuesta inspirada en las emociones y traducida en platos creativos con guiños internacionales. La carta cambia según la temporada e incluye platos como el canelón de rustido, el salmón marinado y soasado con soja y yuzu o los macarrones del cardenal con secreto ibérico. Conviene dejar hueco para el postre. Los fines de semana sirven brunch. Un refugio ideal para ir en pareja.