7.50 Decoración
8.40 Comida
65 Precio medio
Rodeada de una arboleda, se erige este restaurante alojado en una casa señorial con un adorable jardín para el buen tiempo. Interior elegante decorado en tonos grises y con madera natural. Cuenta con privados. Cocina de mercado con toques de autor que no deja indiferente. Su clásica gilda de pescado está deliciosa, el arroz seco es soberbio, el canelón de pollo, tremendo y  la alcachofa con panceta y trufa, exquisita. Bodega interesante. Servicio eficiente. Un fijo de la zona.