Etnia Barcelona convierte las gafas en una forma de expresión ligada al color, el diseño y la cultura visual. La marca despliega ese lenguaje en su flagship del Born, un edificio de siete plantas y 800 m² donde la experiencia va mucho más allá de probarse una montura. Dos niveles concentran las colecciones ópticas y de sol, mientras que el resto del espacio amplía el universo creativo de la firma. Más que elegir unas gafas, la visita permite entender cómo una marca nacida en la ciudad ha construido una identidad propia alrededor de la mirada. Aquí, ver bien importa. Pero cómo se mira, también.
Los showrooms y las zonas vinculadas a la cultura de marca tienen un interiorismo inspirado en las casas barcelonesas.
En la parte superior, una terraza privada mira hacia Santa Maria del Mar y el perfil histórico del Born.