L’Illa Diagonal es un complejo de usos mixtos de la avenida Diagonal que mezcla comercio, oficinas, hoteles y equipamientos con ambición de pequeña ciudad. Completado en 1993 y proyectado por Rafael Moneo y Manuel de Solà-Morales, despliega más de 300 m de fachada y se ganó el apodo de “rascacielos horizontal”. Su volumen fragmentado evita el efecto bloque y se adapta a la escala de la calle. La inspiración en el Rockefeller Center está ahí, pero pasada por Barcelona: menos skyline, más acera y una calle interior que funciona casi como un pequeño tramo de ciudad.