El Carnaval de Vilanova i la Geltrú es una fiesta centenaria de crítica social y parodia que se celebra junto al mar. A diferencia de otros carnavales, aquí no hay lentejuelas ni samba: las calles se llenan de música, disfraces improvisados y aroma de merengue recién hecho. La ciudad se transforma en un escenario espontáneo donde la comunidad es protagonista. Su gran símbolo es la batalla de caramelos, pero la esencia se vive perdiéndose por las plazas, entre risas, sátira y tradición compartida.