El edificio del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona es una pieza racionalista de 1968 que explora una versión más libre del movimiento. Se compone de volúmenes geométricos desplazados y superpuestos que parecen sostenerse en equilibrio. La fachada combina materiales y texturas según cada cuerpo, con especial protagonismo de la madera. El proyecto introduce en Barcelona las corrientes europeas del momento en un contexto aún marcado por el aislamiento, y lo hace superando el lenguaje moderno rígido con una propuesta más libre y expresiva.

This is… bueno saberlo

Esconde una Sala de Actos a pie de calle y, en lo alto, una Sala Panorámica con vistas abiertas de Barcelona y acceso a terraza.