El conjunto de la calle Pallars es una de las piezas más honestas de la vivienda de posguerra en Poblenou. Se organiza en bloques separados por las escaleras, un recurso que pauta el ritmo de la fachada y ordena el conjunto, además de mejorar la ventilación y la luz natural. Concebidas como viviendas económicas para trabajadores, utilizan materiales y técnicas sencillas y una arquitectura que responde a lo esencial. El proyecto logra adaptarse con naturalidad a un entorno entonces marcado por la actividad industrial.

This is… bueno saberlo

Este conjunto recibió el Premio FAD en 1959, consolidándose como un hito de la modernidad en Barcelona.