La Torre de aguas de la Catalana de Gas es una estructura modernista del patrimonio industrial de Barcelona. Construida a finales del siglo XIX, en ladrillo visto y con detalles de trencadís, aseguraba la presión necesaria para el funcionamiento de la antigua fábrica de gas. Fue infraestructura, pero también una declaración de cómo la ciudad entendía el progreso. Hoy ya no impulsa agua, pero mantiene su verticalidad intacta, sorprendiendo a quien la descubre entre edificios contemporáneos.

This is… bueno saberlo

Tras la demolición de la fábrica en 1989, la torre se conservó como vestigio industrial y hoy actúa como hito histórico del entorno.
Su diseño combina funcionalidad y estética, reflejando el diálogo entre ingeniería y modernismo propio de la época.