6 Decoración
7.8 Comida
70 Precio medio
Casa de comidas moderna y popular. Local pequeño y sin pretensiones con mesitas muy juntas, micrococina y gran barra. Dos menús degustación a precios competitivos compuestos por tapas, platos de temporada y sus famosos y espectaculares arroces, también por la noche. Con producto humilde, elaboran platos originales y bien cocinados. Las croquetas de pato Pekín, los churros de pescado, los arroces o el postre "día triste en la playa" no dejan indiferente. Servicio joven y eficaz, aunque le falta un poco de profesionalidad. Ambiente informal, música alta y mucho público joven, la mayoría extranjeros. Un acierto.