7.00 Decoración
7.60 Comida
55 Precio medio
Propuesta culinaria fresca e innovadora. Local pequeño y acogedor de estética industrial que combina a la perfección con su filosofía gastronómica. Su cocina fusiona la tradición francesa con el tratamiento respetuoso de las verduras de la cocina nórdica. Platos originales con ejecuciones impecables. El pollo coquelet laqueado con calabaza y apio o el Chateaubriand a la brasa no tienen desperdicio. También hay buenas verduras y pescados. De postre, no hay que perderse la tarta de limón. Para una experiencia aún más entretenida, vale la pena sentarse en la mesa alta del chef frente a la cocina. Apunta alto.