La playa de Somorrostro, que debe su nombre al antiguo barrio de barracas, es una extensa playa urbana situada entre el Port Olímpic y la Barceloneta. Más que sombrillas y metros de arena, este espacio recupera la memoria de aquellas construcciones humildes y la transforma en un punto de encuentro abierto y accesible. Su carácter cambia con las estaciones: en primavera y otoño, la luz suave invita a pasear junto al mar. En verano, el bullicio de los bañistas, las risas y los partidos de vóley se mezclan con el aroma a pescado fresco de los chiringuitos. Un lugar para mirar el horizonte y disfrutar, sin prisa, de la Barcelona más cotidiana.

This is… bueno saberlo

Antes de ser una postal veraniega, la playa de Somorrostro fue un barrio de barracas a orillas del mar. Un hogar precario para miles de personas que formaban una comunidad tan invisible como viva. Pasear hoy por aquí es recordar la historia enterrada por la arena de la Barcelona anterior.
El nombre oficial de la playa no llegó hasta 2010, después de décadas de olvido institucional. Nombrarla fue también un gesto de reparación simbólica hacia quienes vivieron aquí, en la Barcelona que ya no se ve, pero aún se siente.