La Masella es una estación de esquí de alta montaña que ha convertido el esquí nocturno en su sello distintivo en los Pirineos. Con 935 m de desnivel y recorridos que atraviesan pino negro, combina precisión técnica y fluidez. Al anochecer, la montaña cambia de ritmo: la luz perfila la nieve y el descenso adquiere una atmósfera casi íntima. Cuando el blanco desaparece, el entorno se transforma en territorio verde para caminar o pedalear sin prisa, confirmando que aquí la actividad no entiende de estaciones.

This is… bueno saberlo

En la Masella, esquiar bajo focos no es un reclamo: es identidad. Más de 10 km iluminados permiten prolongar la jornada cuando otras estaciones ya han dado el día por terminado.