Somos hijos de la encina, el tomillo y la brisa marina. Del Mediterráneo. Y, por eso, nuestros orígenes los encontrarás en Collserola, ejemplo paradigmático de montaña mediterránea, una conexión directa con la naturaleza que nos define. Hoy, Collserola es el gran pulmón verde del área metropolitana y uno de los espacios naturales más extensos del entorno urbano europeo.
Limitando con los últimos vestigios de cemento de la ciudad, esta sierra, protegida como parque natural, ofrece una extensa red de caminos y senderos que atraviesan bosques mediterráneos, matorrales y praderas. Es un espacio ideal para caminar, montar en bicicleta o simplemente disfrutar del silencio y la naturaleza, todo a pocos minutos del centro de la ciudad. Además, sigue siendo hogar de muchas actividades relacionadas con el aprovechamiento del bosque y la agricultura, tal como lo ha sido durante siglos.
Desde sus colinas, con el Tibidabo como punto culminante, se puede contemplar la ciudad con el mar al fondo, una perspectiva única de la relación inseparable entre la sierra y la ciudad. Collserola nos recuerda cada día nuestros orígenes, preservando un paisaje y biodiversidad poco comunes en una gran metrópoli, y continúa siendo un refugio para escapar del ritmo urbano.