Este espacio es uno de los pocos ejemplos conservados de necrópolis que flanqueaban las vías de acceso a la ciudad romana.
Se conservan alrededor de 70 tumbas y monumentos funerarios alineados a lo largo de un tramo de la antigua vía.
El sitio cuenta con una sala de exposición donde se muestran objetos hallados en las excavaciones y se explican los ritos funerarios y la organización del territorio en época romana.