La Festa de Sant Medir es una tradición barcelonesa que convierte la devoción en una lluvia de dulzura. Cada 3 de marzo, los barrios de Gràcia, Sarrià y La Bordeta se llenan de caballos, carrozas adornadas y bolsas abiertas bajo una tormenta de caramelos. Por la mañana, las colles, formadas por vecinos y vecinas, desfilan en romería hasta la ermita de Sant Medir, en plena sierra de Collserola. Por la tarde, la calle se transforma en un espectáculo sonoro y colorido, donde tradición y alegría cabalgan juntas. Una celebración viva, comunitaria y profundamente querida.