6.70 Decoración
7.70 Comida
90 Precio medio
Quién diría que tras un local sin cartel se esconde uno de los templos del marisco y del buen pescado de la ciudad. Aquí todo gira en torno al producto: fresco, de temporada y de proximidad, trabajado con sencillez y respeto. No hay carta, los camareros cantan los platos y adaptan las preparaciones según el gusto del comensal. Bajo la dirección de Joan Manubens hijo y con Modesto Baena en sala, se mantiene vivo el legado del fundador. El local, clásico y con paredes coloridas, techos altos, arcos de piedra y mesas redondas, sigue atrayendo a locales y turistas fieles. Tradición y autenticidad en estado puro.