La Feria de San Ponç es un mercado tradicional al aire libre que cada 11 de mayo llena el Raval de aromas dulces y plantas frescas. Decenas de puestos de herbolarios, apicultores y artesanos ofrecen confituras, miel, hierbas medicinales y dulces elaborados como antes. Pasear por sus calles es seguir el rastro de un saber natural que se transmite de generación en generación. Aquí se compra sin prisas, se conversa con quien cultiva y se celebra el cambio de estación como se hacía antes.