Escribà es una histórica pastelería familiar fundada en 1906 y un referente de la creatividad pastelera en Barcelona. Desde hace más de un siglo combina tradición y modernidad con una mirada lúdica sobre el azúcar. En su local de la Gran Via de les Corts Catalanes, la fachada modernista anticipa una experiencia que va más allá del mostrador. Pasteles personalizados, bombones artesanos y monas de Pascua conviven con figuras de chocolate que parecen pequeñas obras de arte. Calidad, técnica y fantasía se mezclan aquí con naturalidad.

This is… bueno saberlo

El escaparate de la Gran Via de les Corts Catalanes funciona como escenario efímero: esculturas de chocolate que han viajado de bodas reales a platós de televisión.
Christian Escribà, cuarta generación de pasteleros, ha internacionalizado la marca apostando por la magia y la ilusión como ingredientes invisibles.