La pastelería Brunells forma parte de la memoria dulce del Born desde mediados del siglo XIX. Fundada en 1852, mantiene vivo el legado pastelero de la ciudad con una mirada actual: recupera recetas clásicas y las reinterpreta con sensibilidad contemporánea. Sus vitrinas combinan tradición local, café de especialidad y propuestas de inspiración internacional, reflejo de una Barcelona cada vez más cosmopolita. Un rincón con historia y carácter, donde lo clásico y lo moderno se encuentran sin perder el gusto por el oficio.

This is… bueno saberlo

La pastelería ha sido reconocida por sus cruasanes de mantequilla, uno de sus productos más buscados.
Si vas en fin de semana, conviene llegar pronto: algunas piezas se agotan rápido, especialmente las de hojaldre.