¿Sabías que…? Si subes a la terraza del Museo de Historia de Cataluña, podrás disfrutar de unas increíbles vistas del puerto.
Después de comer, puedes continuar en bicicleta o acercarte en transporte público hasta el monumento a Colón, uno de los iconos del skyline barcelonés.
A pocos minutos encontrarás el Museo Marítimo de Barcelona, ideal para tomarte una tranquila pausa en su patio interior.
Sigue paseando por la Rambla hasta llegar a la plaza Reial, una de las plazas más animadas de la ciudad, con farolas diseñadas por Gaudí y espacios como el Jamboree Jazz.
Adéntrate en el barrio Gòtic por la calle de Ferran, hasta llegar a la Manual Alpargatera (calle de Avinyó, 7), donde encontrarás alpargatas tradicionales y artesanas. Sigue explorando la judería medieval y la antigua Sinagoga Mayor.
Llega hasta la basílica de Santa Maria del Pi y continúa por la calle de Petritxol, conocida por sus chocolaterías. Si quieres hacer una parada dulce, la Granja Dulcinea es una apuesta segura: ¡pide el chocolate con nata!
¿Sabías que…? En la misma calle de Petritxol se encuentra la Sala Parés, la galería de arte más antigua de España todavía en activo.
Continúa por la calle de Portaferrissa hasta llegar a la Catedral, donde tienes varias opciones de visitas: